Si entre tus planes para 2024 está adquirir un coche, probablemente te encuentres en el dilema de elegir entre un coche eléctrico o de combustión. Ciertamente, el interés por los vehículos totalmente eléctricos (BEV) o híbridos enchufables con motor eléctrico (PHEV) en esta década, sigue en crecimiento. Sin embargo, muchos compradores potenciales albergan algunas dudas y creencias erróneas sobre esta alternativa de movilidad sostenible. Estas ideas están enfocadas principalmente en aspectos como el coste, el financiamiento, el rendimiento y los verdaderos beneficios medioambientales de los coches eléctricos. 

El propósito de este post de Econiza es analizar brevemente tales preocupaciones y concluir si las mismas tienen justificación. ¡Sigue leyendo!

¿Coche eléctrico o de combustión? ¿Cuál es el más asequible?

Probablemente, estés entre los potenciales compradores que evitan los modelos eléctricos e híbridos bajo el supuesto de que son más costosos. ¡Nada mas alejado de la realidad! Si bien, puedes encontrar coches de gasolina desde 13.060€, como el Dacia Sendero, hasta de 25.937€, como el Citroën C5 Aircross; también puedes considerar  opciones eléctricas que cuestan entre 17.890€, como el Dacia Spring 2024, y 25.000€, como el Renault 5 E-Tech.

Quizás la alternativa más económica del coche de combustión te parezca más elegible que la eléctrica. No obstante, debes evaluar la posibilidad de optar a los incentivos que está otorgando el Gobierno de España. Estos son el Plan Moves III y la deducción hasta del 15% del IRPF por la compra de vehículos eléctricos financiados para uso particular.

En efecto, el Plan MOVES III, vigente desde abril de 2021 y extendido recientemente hasta el próximo 31 de julio de 2024, ofrece ayudas de hasta 7.000€ para adquirir vehículos eléctricos.

Por su parte, para la deducción del IRPF es preciso abonar más del 25% del coste del coche antes de 2024. Igualmente, es necesario completar el pago antes de 2026.  Son elegibles para este beneficio los coches con etiqueta 0 de la DGT, los BEV, de autonomía extendida o de pila de combustible y PHEV con más de 40 kilómetros de autonomía. Asimismo, aplican las motocicletas y vehículos ligeros, totalmente eléctricos y homologados como tal. ¡Y lo mejor: la deducción es compatible con las ayudas del Plan Moves III!

Entonces, ya el precio no es motivo de duda al elegir entre un coche eléctrico o de combustión. Así, que mejor analicemos otros conceptos equivocados sobre la movilidad eléctrica.

“Muy pocos confían en los coches eléctricos”

A decir verdad, esta afirmación es muy relativa. Durante 2023, fueron adquiridos 124.998 coches enchufables (BEV + PHEV) en España; un 47,88% más que los 84.523 de 2022. El incremento de ese año no llegó ni a la mitad del porcentaje de 2023 (21% respecto a 2021). Hubo un “empate técnico” entre las opciones de PHEV y BEV compradas: las primeras alcanzaron el 50,2% y las segundas, el 49,8%.

Es cierto que estas cifras apenas representaron el 12% de la cuota del mercado en 2023, lejos de la media europea (22,3%). Pero no debemos perder de vista los porcentajes de crecimiento sostenido en la demanda de coches eléctricos.

¿Cuál acelera más rápido: el coche eléctrico o de combustión?

¡Vamos a ver! Asociar la potencia con el “rugido” de los motores de combustión y percibir lo silencioso de los vehículos eléctricos como sinónimo de escasa velocidad y rendimiento es un concepto erróneo.

Los coches eléctricos pueden acelerar más rápido que los de gasolina y proporcionan una velocidad suficiente para la movilidad diaria. En síntesis, los motores eléctricos son mucho más simples que los de combustión interna y ofrecen un par máximo (impulso hacia adelante) desde 0 kilómetros. Esto permite una aceleración instantánea. 

En contraste, los motores de combustión convencionales tardan más en enviar la potencia que genera el motor a las ruedas, lo que puede requerir más aceleración para alcanzar el par máximo. De hecho, en los coches de combustión la potencia debe pasar a través de más piezas móviles, incluyendo la caja de cambios. Tal condición los hace menos eficientes. A primera vista, esta característica podría pesar en la decisión entre un coche eléctrico o de combustión.

Aun así, también es cierto que los motores simplificados de los coches eléctricos, en su mayoría, funcionan con una sola velocidad, lo que crea un conflicto entre la aceleración y la velocidad máxima. Para resolver este inconveniente, muchos fabricantes de vehículos eléctricos se decantan por un enfoque equilibrado. Aunque esto implique velocidades máximas más bajas comparadas con los vehículos de gasolina que despliegan varias velocidades. 

Pero, también es justo aclarar que las velocidades máximas de coches eléctricos muy populares están superando los límites permitidos en gran parte del mundo. Esto es más que suficiente si destinas el automóvil a traslados urbanos e incluso para viajes.

Autonomía, rendimiento, otras dudas al decidir entre un coche eléctrico o de combustión

Evidentemente, los coches de combustión exigen un mayor consumo en entornos urbanos, debido al constante cambio de marchas y los acelerones bruscos. Por su parte, los vehículos eléctricos desafían esta premisa al evidenciar un comportamiento inverso: consumen menos en ciudad que en carretera, donde su eficiencia es algo menor por la necesidad de mantener velocidades constantes.

Para garantizar que un vehículo eléctrico satisfaga las necesidades de autonomía del conductor, resulta fundamental analizar detenidamente las características de los distintos modelos disponibles en el mercado. Actualmente, se ofrecen vehículos eléctricos con autonomías que oscilan entre 250 y 600 kilómetros, aunque la autonomía real puede diferir ligeramente de las cifras homologadas por el fabricante. La información detallada sobre el tipo de batería y su consumo energético en kWh proporciona una base sólida para comparar y tomar decisiones informadas.

En términos de costes operativos, cargar un vehículo eléctrico resulta considerablemente más económico y duradero en comparación con el llenado de combustible de un automóvil convencional. Con un consumo aproximado de 14 kWh por cada 100 kilómetros recorridos, cargar la batería de un vehículo eléctrico puede costar menos de 2€ en un punto de recarga domiciliaria durante las horas nocturnas con tarifas reducidas. Muy distinto al llenado del depósito de un vehículo de combustión, que puede consumir alrededor de 6,0 litros por cada 100 kilómetros y podría suponer un gasto cercano a los 10 euros, asumiendo un precio de 1,65€ por litro de gasolina.

Al evaluar los costes a corto y largo plazo de la electricidad y la gasolina, la decisión entre un coche eléctrico o de combustión parece clara. Mientras que el coste de la gasolina tiende a aumentar con el tiempo, el precio de la electricidad puede mitigarse mediante el uso de fuentes renovables como la energía solar.

¿Son realmente sostenibles los coches eléctricos?

Desde una perspectiva medioambiental, la superioridad de los vehículos eléctricos es innegable. Al no emitir partículas tóxicas como el dióxido de carbono, contribuyen significativamente a la reducción de la contaminación atmosférica en comparación con los vehículos de combustión. Además, la capacidad de reciclaje de las baterías eléctricas añade un componente adicional de sostenibilidad a esta opción de transporte.

No obstante, debemos reconocer que la producción de vehículos eléctricos genera un impacto ambiental significativo: 70% mayor que fabricar vehículos de combustión. Este es un desafío que la industria está abordando proactivamente en pos de una fabricación más sostenible.

Econiza desarrolla soluciones para la carga de coches eléctricos

¡Así es! En Econiza, además de diseñar e instalar sistemas de autoconsumo solar para empresas, hogares y comunidades de vecinos, también desarrollamos opciones enfocadas en la carga de vehículos eléctricos y almacenamiento de energía. Del mismo modo, asumimos proyectos de puntos de recarga accesibles, para uso público o privado y de estaciones de recarga comerciales.

En Econiza nos encargamos de todo: desde el dimensionamiento y la instalación, hasta la legalización del sistema y la tramitación de subvenciones y apoyos para estas estructuras. 

Con nosotros, la carga de tu vehículo BEV o PHEV ya no será un problema. Si esta es una de las preocupaciones que te hacen dudar sobre si comprar un coche eléctrico o de combustión, ya puedes decidirte por la opción más ecológica.

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